Gabriela
Figuereo una joven de 22 años que decidió salir de su pueblo Monte Plata para
vivir sola en una zona de Santo Domingo Oeste, un área que según moradores le
dijeron, es sumamente solitaria y peligrosa a cualquier hora del día,
razón por la cual Gabriela recibe uno de los sustos mas grandes de su vida tras
una noche ser asaltada.
La
noche del jueves 04 de abril 2019, a las 7:00pm, de regreso a casa luego de la
universidad, Gabriela se encontraba caminando a un costado de la calle,
bordeando la parte trasera de unos edificios blancos que se encuentran frente a un
solar descuidado con mucha maleza y totalmente oscuro a falta de un poste de
luz, consciente de lo que le dijo aquella vecina una mañana, de que no podía ir
caminando sola por esa zona, por el alto peligro que corría de ser asaltada.
Sin embargo, allí se encontraba Gabriela, regresando a su casa sola, cuando de
pronto escuchó un motorizado acercarse, èsta se asustó, pero el malhechor llegó
hasta ella, estaba vestido de negro, era alto y corpulento, la acorraló contra la pared de los edificios y
con urgencia la apremio a que le diera todas sus pertenencias, Gabriela accedió
inmediatamente, pero rogándole le dijo que la dejara tomar una receta medica que se encontraba dentro de su mochila, a
lo que el enojado, se negó y dijo que si no le daba rápido la mochila la iba a
matar con un objeto punzante que cargaba en la cinturilla del pantalón, Gabriela
analizo sus opciones buscando la ayuda de vecinos que habían huido al interior
de los edificios tan pronto vieron al maleante, para finalmente entregarle su mochila al ladrón, acción de la
que este luego emprendió la huida.
Gabriela
salió despavorida corriendo hasta su casa, con la respiración alterada,
inmediatamente se comunicó con los bancos para cancelar sus tarjetas de
crédito, con su empleador informándole lo ocurrido, situación que estos
entendieron, luego llamó a un amigo de confianza que la acompañara a realizar
la denuncia a la Policía Nacional.
Tras llegar a la estación de policías,
varios oficiales la hicieron pasar a una oficina y le preguntaron lo ocurrido,
Gabriela detalló el suceso pero estos necesitaron informaciones mas precisas,
le preguntaron sobre cual era el aspecto del malhechor, a lo que Gabriela
respondió que era de tez oscura, corpulento y según parecía, era bien alto,
destacó que como era nueva por la zona no conocía a nadie y a este sujeto no lo
había visto antes por el sector.
Los agentes le pidieron que describiera los
artículos que se encontraban en su mochila y que entregó, Gabriela dijo que
aparte de todos sus documentos, perdió su celular, libros de la universidad,
registros médicos y llaves, tras esto los agentes procedieron a informarle a
ella que lamentablemente su testimonio no podía ser tomado, es decir,
registrado en la base de datos, porque el encargado de redactar no se
encontraba en la institución en ese momento, Gabriela completamente enojada por
estos haberle hecho perder su tiempo, se levantó y se fue nuevamente a su casa
a tratar de calmarse del lamentable asalto del que fue víctima.
Tras casi un año de este hecho, Gabriela cuenta que tuvo que adquirir otro movil con ayuda de familiares, nunca pudo recuperar ninguno de los objetos que el asaltante se llevò y terminò por mudarse de ese sector.

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