Todos recordaremos
que estábamos haciendo y donde estábamos a las cuatro de la tarde del domingo
26 de enero año 2020, cuando fue confirmada por todos los medios nacionales e
internacionales, principalmente, la trágica muerte del exjugador de baloncesto
y ganador del Oscar Kobe Bryant, junto a su hija Gianna Maria Bryant de 13 años
y siete personas más que los acompañaban en el helicóptero que se precipito al
suelo, según informaron los medios.
Es increíble como
la muerte de un ser humano tan lejano, pero tan cercano a la vez, por su contribución
al mundo deportivo y fuera de él, me pudo afectar, no solo a mí, otras personas
se me acercaron y mostraron la empatía que sentían por esta tragedia.
En un principio,
fueron muchas las cuestionantes que cruzaron por mi mente, ¿Por qué Kobe? ¿Por
qué viajar siempre en helicóptero? ¿Cómo pudo suceder? A algunas de estas
preguntas obtendremos las respuestas y a otras no, solo Dios sabe porque pasan
este tipo de cosas, pero a medida que los medios hacían publica la información y
mas detalles se iban revelando, fue más fácil entender, como y porque Kobe se
encontraba allí.
Medios de comunicación
recordaban al astro del baloncesto, haciendo publicas varias entrevistas y
apariciones que realizo Bryant en vida, estas dieron más sentido a lo que había
sucedido; es que Bryant dedicado a su rol de padre y entrenador del equipo de
baloncesto de su hija, se dedicaba diariamente a viajar en carro por los ángeles,
California, situación que le quitaba mucho tiempo de pasar con su familia,
debido al caos en el transito vehicular de dicha ciudad, razón por la que decidió
adquirir un helicóptero y transportarse de manera más rápido con sus hijos y
para su hijos, ya que se perdía actividades escolares y eventos deportivos de
las niñas y quería pasar el mayor tiempo posible con su familia. Información que
dio a saber el mismo Bryant en una entrevista radial.
Es una duda
menos que tengo para apaciguar el dolor, el saber que Bryant solo pensaba en su
familia y el deporte, pero, aun así, la tragedia duele. Pesa más que almas jóvenes
como las tres adolescentes del equipo de baloncesto que dirigía Bryant
partieron en ese accidente.
En la vida se
debe tratar de no cuestionar la voluntad divina, personalmente trato de no
hacerlo cuando pasan este tipo de cosas, porque si algo la vida me enseño a
temprana edad es que todo sucede por alguna razón.
Según datos ofrecidos
por las autoridades federales de los ángeles, el clima y la nubosidad de
aquella mañana del 26 de enero 2020, influyo mucho en el deceso del helicóptero,
provocando que se estrellara contra una montaña. Otros medios reportaron que la
dirección de aviación de esta ciudad había emitido alerta para los vuelos,
restringiendo su salida, por lo que me pregunto si fue prudente del piloto (Ara
Zobayan, de 50 años) no tomar precauciones o simplemente no volar.
Nunca sabremos más
respuestas de la que los medios o la familia Bryant pueda informar, solo puedo concluir
en que esto ha sido una gran perdida para el mundo en general, que Dios le de
conformidad y fortaleza a las familias. Descansen con el señor.

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